Está creciendo el Ministerio Hispano en su 28 Aniversario
Hispanic ministry growing as it celebrates its 28th anniversary

Mientras que Noel Garzón compara la foto de su visa de hace cuatro años, el puede ver un cambio. No es un aumento de peso, un corte de pelo, tampoco una camisa diferente. Es mucho más profundo.

“Ahora sonrió,” dijo Garzón. “Mis ojos son diferentes. Ahora tengo una felicidad en mi vida.” Garzón dice, es porque Dios ha cambiado mi vida.

As Noel Garzón compares his visa photo from four years ago to the one this past year, he can see a change. No, it’s not extra weight, a different haircut, nor simply a different shirt. It’s much more profound.

“I’m smiling now,” Garzón said. “My eyes are different. I’ve got joy in my life now.”

Garzón says that’s because Jesus has changed his life.

Cuando Garzón llego por primera vez al Ministerio Hispano en la Primera Familia, de la Primera Iglesia Bautista, él había asistido a la Iglesia Católica desde niño y no había tenido una relación con Jesús. Después de haberse movido a Columbia, su novia le animo a tomar las cosas espirituales mas en serio. Unos amigos invitaron a la pareja a la Primera Iglesia de Columbia, donde eventualmente Garzón llego a ser un seguidor de Jesús.

“Cuando de verdad comencé a tener fe en Jesús es cuando comencé a notar cambios en mi vida,”Garzon dijo. “un día, le dije al Señor, yo quiero dejar de tomar. Si Tu eres, quien dices que eres, ayúdame a salir de esto y de repente mi habito se fue.”

Garzón attended a Catholic church as a child but never had a relationship with Jesus. After moving to Columbia, his girlfriend encouraged him to get serious about spiritual matters. Friends invited the couple to our church, where Garzón became a follower of Jesus.

“When I started really having faith in Jesus is when I started seeing changes in my life,” Garzón said. “One day, I told the Lord, ‘I want to stop drinking. If you are who you say you are, help me get over this. And suddenly my habit went away.’”

Mientras que Garzón leía su biblia, oraba regularmente, y comenzó a servir en la iglesia consistentemente su crecimiento creció con Cristo. En el año 2017, Garzón comenzó su ministerio como líder de jóvenes.

La historia de Garzon es una de las muchas que han salido del Primer Ministerio Hispano Bautista, durante la celebración de los 28 años de aniversario el primero de septiembre.

As Garzón read his Bible, prayed on a regular basis, and started serving around the church consistently, he grew in his relationship with Christ. In 2017, he became the Hispanic ministry’s youth leader.

Garzón’s story is just one of many coming out of First Baptist’s Hispanic ministry as the church celebrated the ministry’s 28th anniversary Sept. 1.

“Nosotros estamos muy agradecidos con Dios por proveernos un ministerio con el grupo Hispano en nuestra iglesia y la comunidad por todos estos años,” dijo el Dr. Steve Livengood, pastor de la Primera Iglesia. “Dios ha cambiado vidas y lo ha hecho a través de este ministerio y yo creo que El lo continuara haciendo en los años venideros.

El Ministerio Hispano de la iglesia comenzó en 1990 como una clase de Escuela Dominical con los miembros, Angel Ortiz y Lucy Fore. Ellos sintieron el llamado de Dios a atraer a la comunidad hispana la cual estaba creciendo.

“We are so grateful to God for providing a ministry to Hispanic individuals in our church and community for all these years,” said Pastor Steve Livengood, senior pastor of First Baptist. “God has been changing lives in and through this ministry, and I believe He will continue to do so in the years ahead.”

The church’s Hispanic ministry started as a Spanish-speaking Sunday School class in 1990 when two of the church’s members, Angel Ortiz and Lucy Fore, separately began to sense God’s leading to engage the community’s growing Spanish-speaking community.

Dos años después, Gustavo Castillo, quien vivía en California en ese tiempo, se le dijo que su trabajo sería trasladado a Columbia, TN, pero Castillo no quería. Luego, un amigo de su iglesia le dio este consejo: “Tú te deberías de ir” yo creo que Dios tiene algo guardado para ti en ese pequeño pueblo de Tennessee. Tal vez puedas comenzar una congregación.”

“¿yo, un pastor? Pregunto Castillo. “Yo no creo.”Pero Dios tenia otros pensamientos.

Cuando Castillo llego a Columbia, el trabajaba todo el tiempo, mas el asistía a la Primera Iglesia. Por una década y media el ministerio continuaba creciendo lentamente. En el 2009, antes de el pastor original trasladarse, le pregunto a Castillo si había considerado ser un pastor.

Castillo respondió de la misma manera que lo había hecho años anteriores. El no era pastor y tampoco tenia el tiempo para atender un ministerio, y por lo demás, él ya tenía un trabajo. Pero el acordó en predicar por unas semanas, mientras ellos buscaban otro pastor.

Two years later, Gustavo Castillo, who lived in California at the time, got word that his job was moving to Columbia, Tenn. But Castillo didn’t want to go. That’s when a friend at church gave him this advice: “You should go. I think God has something in store for you in the little town in Tennessee. Maybe you can start a congregation.”

“Me, a pastor?” Castillo asked. “I don’t think so.

But God had other ideas.

Castillo worked all the time when he first came to Columbia, but he and his family attended church at First Baptist. The ministry continued to grow slowly over the next decade and a half. In 2009, before the ministry’s original pastor moved, he asked Castillo if he’d consider being a pastor.

Castillo responded in the same way he had years earlier. He wasn’t a pastor, plus he already had a job and didn’t have time to lead the ministry. But he agreed to preach for a few weeks while they found another pastor.

Solamente dos días después, Castillo se encontró con que perdía su trabajo.

“cuando me dijeron, vas a perder tu trabajo, lo primero que me vino a la mente fue, bueno, ahora si tengo tiempo,”dijo Castillo.

Castillo acordó en darse una oportunidad, aunque siempre tenia las mismas excusas. Ahora, una década mas tarde, Dios ha bendecido el ministerio tanto en numero como en lo espiritual. En la ultima década, el ministerio ha doblado la asistencia regular.

Just two days later, Castillo discovered he was losing his job.

“When they told me I was going to lose my job, the first thing that came to mind was, ‘Well, now I do have time,’” Castillo said.

Castillo still had all the same excuses as he had before, but he agreed to give it a try. Now, nearly a decade later, God has blessed the ministry both numerically and spiritually. In the last decade, the ministry has more than doubled its regular attendance.

Castillo dice no ha sido por mi. Él sabe que es callado, el dice no haber logrado el crecimiento del ministerio por el mismo. El específicamente dice que se debe a una pasión renovada de la oración en la iglesia.

Un día, Julio Rosas, uno de sus miembros vino a la casa de Castillo y dijo, “Pastor nosotros necesitamos orar.” Los dos comenzaron a orar juntos todos los sábados. Al comienzo, eran solo ellos dos. Dos meses después, había nueve. Seis meses después, habían 40. Hoy, no son solo los padres y las madres orando, si no familias enteras, levantándose cada uno en oración juntamente con la iglesia.

Castillo dijo, “cuando la iglesia comenzó a orar todos los sábados, la iglesia comenzó a crecer.”

But Castillo notes it’s not because of him. Calling himself shy, he says there’s no way he could have grown the ministry on his own. He points specifically to a renewed passion for prayer in the church.

One day, Julio Rosas, one of his members came to Castillo’s house and said, “Pastor, we need to pray.” The two started praying together every Saturday morning. At first, it was just the two of them. Two months later, there were nine. Six months later, there were 40. Today, it’s not just the fathers and mothers praying, but it’s entire families lifting one another and the church up in prayer.

“When we started praying every Saturday, the church started growing,” Castillo said.

La parte que atrae a las personas al ministerio es la amistad. Garzón, acredita el cuidado y el amor de la iglesia por él, por la cual el vino a Jesús por fe.

Garzón dijo, “La gente de la iglesia nunca vino a mi y me dijo, hey tu tienes que venir a mi iglesia. Tu tienes que hacer esto o aquello, ellos siempre me apoyaron y me amaron a través de las diferentes situaciones. Todos fueron muy amigables cuando vine por primera vez. Antes de conocer a Jesús, nunca entendí el porque eran tan amigables conmigo.”

Part of what seems to attract people to the ministry is its friendliness. Garzón credits the church’s love and care for him as part of how he came to faith in Jesus.

“The people at the church never came to me and said, ‘Hey, you need to come to my church. You need to do this or do that,’” Garzón said. “They always loved and supported me through different situations. Everyone was so friendly when I first came. Before I knew Jesus, I didn’t understand why they were so friendly to me.”

Castillo dice estar animado al ver como la iglesia tiene hambre de la palabra de Dios.  Su mira es que un día, el ministerio tenga su propio edificio y poder ser parte de comenzar otra iglesia para atraer a más hispanos de Columbia.

Castillo dijo, “mi sueño no es tener 500 miembros o 300 miembros en la iglesia. “sí tenemos 250 personas, es tiempo de nosotros comenzar otra iglesia.”

Castillo says he is most excited about the church’s growing hunger to learn the Bible. He looks forward to a day when the ministry has its own building and can play a part in starting another church to engage more Hispanics in Columbia.

“My dream is not to have a 500-member or 300-member church,” Castillo said.

“If we have a church with 250 people, it’s time for us to start another church.”

This story was written by Tobin Perry, a freelance writer. It was translated by Alma Castillo.